domingo, 14 de junio de 2026

SEGUNDA VUELTA ELECTORAL

 

LA SEGUNDA VUELTA ELECTORAL

Nosotros, los que salimos con sueños de retornar pronto, pero nos atraparon las circunstancias de vida que nos volvieron biculturales y hasta asimilados a otros pueblos del mundo, nos pronunciamos por la apertura de criterios de nuestros compatriotas en nuestra tierra natal, en este trance en el que nuestras ciudadanías siguen viéndose diferenciadas por estigmas, exclusiones y nombres ajenos, cuando somos los que respaldamos el gasto en la mesa, en la educación, en la baja de  la pobreza, en los planes de progreso avalados en  los registros de cifras generosas en el principal banco nacional.

Unos seguimos como migrantes económicos, en los sótanos, en los hospitales, en los hoteles, en las calles y otros, con alforjas llenas de frutos que nos convierten en compradores de franquicias internacionales y a veces hasta acompañantes de fortunas con socios extranjeros peregrinos ó permanentes, no hemos encontrado la cuadratura del círculo para entender el celo ingenuo de querer excluirnos de nuestra vida política con expresiones de que no es justo que desde afuera querramos diseñar con un voto, el destino de la tierra que no habitamos permanentemente. La obvia falta de políticas públicas que nos ayuden a sincerar nuestro rol a distancia, es la culpable de éstas incompresiones. Los funcionarios y burocracias relacionadas superficialmente a nuestras materias, son las responsables de estos dislates. Investidos de clase y de aparentes poderes nuestros nos siguen viviendo como en el medioevo. Ni nos representan, ni nos gobiernan, pero la desatención y sus intereses nos mantienen acuartelados todavía. Las Cancillerías del mundo han obstaculizado a su favor, la industria migrante, la mano de obra desesperada, los sueños de un mundo mejor. Flujos de dinero, flujos de información y cultura, así como la movilización de poblaciones siguen siendo el negocio perfecto. Y así nos tratan, como instrumentos para el beneficio de sus grupos. Ahora hasta los polleros nos han puesto el signo de dinero en la frente, ó hasta las mejores familias, cuando excluyen nuestros derechos patrimoniales. El estado lo hace primero. No hay ley marco adecuada, no hay reconocimiento constitucional para más del diez por ciento de la población peruana afuera. Somos pues el mosaico afuera que baja la pobreza adentro. Somos autónomos, autosuficientes y autodeterminados, pero resurge siempre la cantidad de vasallos que nos quieren bajo el control de un aparato diplomático opaco, abusivo y hasta tramposo. Con el cuento de que nos defienden y protegen, nos han traído separándonos, a sabiendas que esta vida civil que cada vez requiere mejores tratos. Mostramos nuestro enojo, pues no vamos a cargar el muerto de que hicimos caer con nuestros votos el cambio político que todo el Perú reclama. No señores, ya basta.

Por lo que, ya atendemos la búsqueda de los juegos sucios de los que se prestan a culparnos. Levantamos la voz de protesta y exigimos rendición de cuentas y transparencia a quienes intermedian nuestras ciudadanías con mayor gusto cuando son elecciones generales, pues representan dispendios, engañizas y encima, manejo de nuestras preferencias políticas. Y ni un paso atrás al respecto. Y atendemos también la separación de roles como indefensos, con filtros cancilleriles desubicados. La Constitución no ha regulado que todas las ciudadanías tengan a un intermediario para el goce y el ejercicio de nuestra ciudadanía, pues la nuestra es una CIUDADANÍA IGUALITARIA, sin más.

El Perú es una fortaleza de riquezas de suelo de toda clase, con un trabajador sacrificado en generaciones, sin justa distribución de sus productividades. Los últimos desplazamientos forzados de nuestros emigrantes al exterior lo demuestran. Hoy decimos, como diáspora hemos enriquecido y reflexionado suficiente para identificar los acosos consulares, las imaginarias persecusiones judiciales, los estereotipos injustos y la exclusión civil y política a la que nos quieren reducir líderes de última factura que rezagan nuestra peticiones como innecesarias en sus agendas. No somos agregados, no somos utilitarios, menos somos cómplices de los que considerando éstos adjetivos, nos quieren representar desde dentro a los de afuera. Solicitamos justicia para una CIUDADANÍA IGUALITARIA legítima y legal. NO mas intermediarismo. Nueva gobernanza en nuestro sector. No mas invisibilizados conocedores de nuestra materia de interés.  Abolición de reglamentos y leyes accesorias para la absurda pretensión de un gobierno cancilleril sobre nosotros. Hacia un trato igual como toda población interna y sus gobiernos regionales. CONFEDERACIÓN DE LA DIÁSPORA PERUANA: AUTOGOBIERNO REGIONAL CON RÉGIMEN ESPECIAL, A DISTANCIA Y EN TIEMPO REAL. / (Derecho de Adscripción): 11 Junio del 2026.  MOMENTO CONSTITUYENTE.